Planificación · 5 min

Cómo repartir tus macros entre comidas

El número de comidas es una herramienta de organización. Tres, cuatro o cinco tomas pueden funcionar si el total diario y la adherencia son adecuados.

Empieza por la proteína

Divide el total diario entre el número de comidas para obtener una referencia. Si consumes 160 g y realizas cuatro tomas, una distribución uniforme serían unos 40 g por comida. No tiene que ser matemáticamente perfecta.

Coloca los carbohidratos donde resulten útiles

Puedes reservar una parte para las comidas próximas al entrenamiento si eso mejora energía, digestión y recuperación. El total diario sigue siendo más importante que una ventana exacta.

Ajusta las grasas por tolerancia

Las comidas muy grasas pueden digerirse con lentitud. Algunas personas prefieren reducirlas justo antes de entrenar y distribuirlas en otros momentos. Mantén, aun así, el objetivo diario.

Elige una frecuencia sostenible

Tres comidas simplifican la planificación; cuatro permiten repartir porciones; cinco pueden ayudar a quienes prefieren volúmenes menores. Ninguna frecuencia compensa un total calórico mal ajustado.

Preguntas frecuentes

¿Tengo que pesar cada comida?

No siempre. Pesar durante un periodo puede ayudarte a aprender porciones, pero también puedes usar menús repetibles y ajustes por tendencia.

¿Es obligatorio comer después de entrenar?

No existe una urgencia de minutos. Una comida con proteína y carbohidratos en un intervalo razonable suele ser suficiente.

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